miércoles, 15 de julio de 2009

Nuestro primer dia en Beijing‏

En nuestro primer día en Beijing nos hemos pegado una paliza de las buenas. De 9 a 9 con una temperatura entre 30 y 35 grados y todo el día al sol, buscando las sombras como lagartijas.

China es enorme (esto me suena que ya lo he dicho) y Beijing también. Hemos empezado el día visitando la plaza de Tian'anmen, que antecede a la Ciudad Prohibida (con su retrato de Mao Zedong sobre la puerta sur). La plaza de Tian'anmen esta rodeada de diversos edificios oficiales y museos. Sin embargo, su edificio mas singular (por lo de solo) es el mausoleo de Mao. Es un edificio feo de estética comunista y que es visitado por miles, que digo miles, decenas de miles de personas al día. Esta mañana, a 30-35 grados había unas colas llenas de chinos que daba varias veces la vuelta a la plaza. Para que os hagáis una idea del tamaño de la plaza de Tian'anmen, en ella pueden estar en cómodos espacios y sin contar avenidas aledañas mas de 1.000.000 de personas. Ya veréis las fotos.

Atravesando la plaza (pasando por los continuos controles, otro día hablare de eso) se llega a la entrada de la Ciudad Prohibida o Purpura, donde vivían los emperadores desde el Siglo XV que fue construida durante las dinastías Ming y Qing. No se cuantas puertas y palacios hemos atravesado, cada uno con nombre mas rimbombante que el anterior: celestial, de la armonía, justicia, divinidad, longevidad, sabiduría y por supuesto, todas las variantes calificativas: suprema, excelsa, incomparable, etc...

Hemos estado unas 4-5 horas y hemos debido de ver mas o menos el 40% del total con suerte. Además hemos disfrutado de todas las leyendas de diversos emperadores donde siempre aparecía la misma palabra: CONCUBINA. No podía ser otra, si al final a todos los tontos les daba por lo mismo.

Para que de nuevo os hagáis una idea del tamaño, en uno de los patios, el de revista del ejercito o de armas, podían llegar a entrar 100.000 soldados en formación. Ahí es na. Y de ahí para atrás, todo para el emperador y sus concubinas.

Por la tarde, y parando para comer en un restaurante por senas, nos hemos ido a ver el Parque del Templo del Cielo, coronado por el Templo (torre) del mismo nombre. El parque en si, es un complejo de templos cuya única función era la organización de los ritos religiosos del emperador. El mas característico y principal consta de una cúpula circular formada por 9 anillos (ya os contaremos la simbología del 9, que tiene miga) y una base cuadrada. La parte cuadrada representa la tierra, y la parte circular, el cielo.

Y el rito religioso, no era como ir a misa de 10, no señor. Era mas bien como una vigilia de fin de semana, pero con muchos fastos. Que si sacrificios de animales, que si música, que si incineraciones, que si ofrendas al cielo, a los antepasados, que si ordenación de sacerdotes, etc ... Toda una fiesta. Y mucho rezar ... en chino.

Tras nuestra experiencia religiosa a lo Enrique Iglesias y de vuelta a Tian'anmen hemos tropezado con el mercado de las perlas. No estaba previsto pero algo se ha picado. Nos guardamos la incógnita. Aunque según me dicen por el pinganillo ese no era el bueno. Ya veremos.

Mañana vamos a la Gran Muralla. Por un cambio de planes iremos finalmente a Badaling, no a Simatai como teníamos previsto y nos quedaremos un día mas en Beijing porque nos mola.

Uy, se me olvidaba lo de las colas. Bueno eso mañana, que ya voy bien.

Ale, mañana mas.

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