miércoles, 12 de agosto de 2009
Vaya, ¿pues sabes que estuvimos en China?
Ya de vuelta en Madrid, estamos tratando de ordenar las fotos y todo lo que hemos hecho allí.
8 aviones, 3 trenes, al menos una docena de autobuses, innumerables taxis, miles de kilómetros recorridos ... eso debe ser suficiente para dar una idea del tamaño colosal de China. Nada de lo que conocemos en Europa es comparable a las dimensiones que manejan allí. Simplemente, aunque te lo cuenten, tienes que verlo y experimentarlo para poder comprenderlo de verdad.
Así que sin mayores pretensiones, ahí va mi resumen de China:
1. No existen los rollitos de primavera, el cerdo agridulce, ni el arroz tres delicias. Lo mas parecido que hemos encontrado no era ni de lejos lo que conocemos de los restaurantes chinos en España.
2. Los chinos son muy diferentes de unas regiones a otras, de Norte a Sur, de Este a Oeste, ... Los del norte son altos.
3. Cuando llevas un tiempo allí, aprendes a diferenciar sus caras. Sin embargo tienes que aceptar que ellos vean a todos los occidentales iguales y te pregunten las cosas como si no te hubieran visto en la vida.
4. China es un país de tamaño colosal. Comparado con Europa (si quitamos Rusia) es 1,5 veces su tamaño y prácticamente el doble de población. Es más un continente que un país.
5. Existen grandes diferencias entre las distintas regiones chinas, en población, en alimentación, en nivel de vida, en pronunciación del idioma, en fisonomía, etc... Sin embargo están unidos por el lenguaje, la religión, las costumbres, y por supuesto por los comunistas.
6. Para viajar a China, tienes que estar preparado para reducir tu espacio vital. Si no puedes aceptar el compartir mas intimidad con mucha más gente de lo que harías en España, replanteate viajar allí.
7. En China se negocian todos los precios. Al principio parece divertido. Al final cansa. Pero si eres occidental no vas a poder evitar que te pidan el doble (o mucho más) por todo. Allá tu hasta donde llegues.
8. Los chinos están en una fase de consumo desaforado. Es decir, compran lo que sea, por tenerlo y por enseñarlo a los demás. Y si es de marca, mucho mejor. Al lado de su voracidad de consumo, nuestros centros comerciales parecen tristes ...
9. En China hay censura informativa. La noticias que llegan de China hay que ponerlas en cuarentena, porque cuentan la mitad de la mitad de lo que realmente ocurre allí. También es recíproco. Toda la información que llega a China está filtrada, censurada y modificada.
10. Los chinos deben competir permanentemente por los recursos. Siempre han sido muchos y nunca han tenido la garantía de que habría para todos. Eso los hace impacientes, irrespetuosos con las normas, caóticos y bajo nuestro punto de vista maleducados. Su máxima: "oveja que bala pierde bocao".
11. China es un país de contrastes. Entre el norte y sur, este y oeste, las ciudades y el campo, lo nuevo y lo viejo ... Los chinos son capaces de hacer las chapuzas mas grandes y la vez los trabajos más delicados, detallistas y minuciosos.
12. Los chinos son poco eficientes. Confían mucho en su fuerza bruta para resolver los problemas. Eso los hace muy malos en todo lo que hacen individualmente, pero extraordinariamente eficaces cuando se organizan.
13. La tan nombrada contaminación china no es una broma. En las principales ciudades la nube de polución no te dejar ver el color del cielo. Las autoridades tendrán que tomar medidas a la fuerza, porque si no dentro de unos años empezarán a caer los ancianos como chinches de problemas respiratorios entre otros.
14. La política de hijo único ha hecho estragos. La población se ha estabilizado, pero a costa de tener una generación de niños con el síndrome de "Pequeño Emperador" y tener un problemón de mantenimiento de la población anciana para dentro de 20 años.
15. Los cantantes chinos desafinan como nadie. Parece que están matando al gato. No obstante tienen mucho éxito entre las chinitas con su estética japonesa y sus pelitos tipo mocho de escoba, todos iguales.
16. Cuando vuelves de China te sientes muy pequeño ... tu país ya no está en el centro del mapamundi, sino en una esquinita que casi no se ve ... y nadie o muy pocos lo conocen.
17. Tenemos que aprender a convivir en un mundo mas centrado en oriente que en occidente, por primera vez en nuestra larga historia. Solo así podremos afrontar los cambios mundiales que se avecinan.
jueves, 6 de agosto de 2009
Shanghai, el Paris de oriente
Todo el sábado se tiró jarreando de mala manera así que no tuvimos más remedio que sacar nuestros planes de contingencia. El primero fue ir a recoger unas camisas a medida que me hice en el mercado de las telas. El siguiente fue irnos al café "M on the bund", en un extremo del Bund, a tomar el brunch y de paso aprovechar para ver las vistas sobre el área de Pudong.
Shanghai se divide en dos zonas, Pudong y Puxi, que significan literalmente al este y el al oeste del río Pu, río que define la topografía de la ciudad. Todo el centro histórico se encuentra en Puxi, siendo Pudong el nuevo área de negocios donde se desarrolla el conjunto de los rascacielos más imponentes.
El brunch, fenomenal. Restaurante francés para cambiar de tanto chinorro. Las vistas jodidas, no cesó la lluvia en todo el día y casi no se veía ni la perla de oriente. Así que visto lo visto, nos fuimos a darnos un masaje chino, que no estuvo nada mal, y después a cenar , todo esto sin dejar de llover.
El lunes, nuestro último día en China, nos levantamos con el nervio de saber si tendríamos un día lo suficientemente decente para poder ver el skyline de Shanghai, visto la mala suerte que estábamos teniendo con la lluvia. Y por fin, nos sonrió la suerte, sin dejar de estar nublado, al menos las nubes bajas habían desaparecido y permitían de una vez ver todos los edificios y apreciar todos los rascacielos con suficiente visibilidad.
Así, que el lunes nos hicimos el completo. El primer sitio, a la plaza del pueblo, con el Museo de Shanghai y el Gran Teatro de Shanghai, aunque sólo visitamos el primer, que por cierto está muy bien, sobre todo la parte de las cerámicas, ya que explica de forma muy didáctica el proceso de creación de los diferentes tipos de coloraciones y de cerámicas en China desde hace más de 2.000 años.
Luego nos fuimos hacia el Bund via Nanjing Lu este. El Bund, símbolo de la ciudad, era un embarcadero de acceso al río Pu. Más adelante se ensanchó y se fue embelleciendo con numerosos majestuosos edificios. Fue el centro financiero o el "Wall Street" de Oriente para los europeos que llegaban a Asia, y fue el origen de muchas fortunas amasadas y perdidas. Jalonado de edificios históricos permite hacerse una idea clara de lo fue Shanghai en el pasado, y con la vista al otro lado del río, en Pundong, con la vista de los rascacielos, lo que Shanghai es hoy.
En el camino (a la salida del museo de Shanghai) pudimos comprobar en nuestras carnes uno de los timos que describe la Lonely Planet, los chicos del té... Se trata de unos chicos muy simpáticos que te camelan hablando contigo y cuando te tienen ya entregado te invitan a tomar té en un sitio muy tradicional chino. Si caes, por un té mondo y lirondo (que te lo dan gratis en la mayoría de los sitios) te meten una factura que se te quita el hipo, y que tienes que pagar si o si. Pues nos encontramos a unos de esos y te digo que si no estamos alertados, 90% que picas.
Nanjing Lu es la calle principal de comercios de marca. Es peatonal por lo que está siempre muy concurrido y bastante animado. En la calle principal están las marcas auténticas, y todas las callejuelas perpendiculares y nada glamourosas que llegan a ella están llenas de los productos de imitación. Durante todo el paseo tienes que ir quitándote a los moscones que están todo el rato queriéndote llevar a algún chiringuito a venderte un Rolex, o un Gucci o qué se yo.
Así que llegados al Bund, finalmente pudimos ver el skyline de Pudong, la Perla de Oriente, el edificio Aurora, la Torre Jinmao, etc.. y el edificio más alto del mundo, el Shanghai World Financial Center (SWFC), con sus 492 metros de altura, al que subiremos por la tarde, para contemplar las vistas desde allí de todo Shanghai.
Para hacerse una idea de las dimensiones del SWFC, consideremos que la Torre Eifel tiene 324 metros de altura. Las torres de la Castellana tienen unos 250 metros la más alta (una caca en comparación). Los taiwaneses tienen un edificio, el Taipei 101, que mide 509 metros. Aunque este edificio último tienen una antena de más de 80 metros, y claro, así no vale. Como los chinos comunistas y los de Taiwan están siempre de pique, con esto también. Yo en esto estoy con los comunistas, ya que es su torre se accede a la planta 100, a 492 metros de altura sin trampa ni cartón.
De todas formas, esta discusión se va acabar pronto, ya que justo al lado ya está en construcción otro rascacielos y que creo que va a subir otros 100 o 150 metros más. Será por dinero ... Desde arriba las vistas son increíbles, tanto las que se ven aún de día, como conforme se va poniendo el sol e iluminado poco a poco la ciudad ...
Por la noche, fuimos a cenar a un restaurante uighur. Si, esos que estaban en rebelión hace 4 días. Por cierto, ¿sabíais que les cortaron el acceso a Internet y los móviles? Si, si, estos chinos no se andan con bromas. Aún creo que no estaban normalizadas las comunicaciones con esa zona (que está a más de 3.000 kilómetros de Shanghai. Otra web que ha caído en desgracia en China es el Facebook. Para que no nos olvidemos que esto es una dictadura.
Los uighures son como turcos, comida turca, trileros como turcos, hablan árabe, son simpáticos a diferencia de los chinos, ... nos cayeron bien. A ver si les dan la independencia ( Ja !!!)
miércoles, 5 de agosto de 2009
01-08-2009 / Shanghai
Coincidimos con Bárbara a la llegada a estación sur de trenes, que nos llevó a su casa, un piso estupendo en pleno centro de Shanghai, en Renmin Lu. Su zona es muy animada, llena de mercados callejeros con salero. Así que trás reanimarnos un poco de la noche anterior (salimos todos a cenar, Bárbara, Alain su marido y nosotros, terminando con unas copas en el mítico Zapata) nos dirijimos a pasear.
Primero fuimos a los jardines de Yuyuan, un entorno paradisiaco dentro de Shanghai y un ejemplo exquisito del paisajismo Ming. Después nos pasamos por las tiendas de alredededor donde disfrutamos de las cometas y de las marionetas del teatro de sombras. Luego paseamos por distintos mercados, de comida, el de los peces y las plantas (comunmente llamado de los bichos, porque lo más llamativo del mercado gira alrededor del mundo del grillo de pelea), y por último el de las antigüedades con supuestas joyas del pasado y todos sus artículos kitsch, como los estupendos relojes con la imagen de Mao saludándote con la mano. Todo eso hasta que comenzó a llover, lo que nos obligó a volver a casa.
La noche no la puedo contar, fueron a cenar a un teppanyaki, restaurante japonés donde se cocina todo en una plancha gigante. Yo me quedé en cama para bajar el fiebrón que me entró en el trén de Hangzhou a Shanghai.
Un consejo si vais a China: llevaros una chaqueta de cuello alto para los transportes y los museos, porque les encanta poner el aire acondicionado a toda pastilla.
31-7-2009 / Hangzhou
A escasos 200 kilómetros de Shanghai se encuentra la ciudad de Hangzhou. Populosa y moderna (7 millones de habitantes) Hangzhou conserva una gran belleza gracias a su corazón, el lago del oeste o Xi Hu. Ya Marco Polo en el siglo XIII la describió como una de las ciudades más espléndidas del mundo.
En China hay 36 lagos llamados lado del oeste, pero el de Hangzhou es el más famoso. De hecho todos los demás toman el nombre de él. Originalmente era una laguna adyacente al río Qiantang, pero el lago como tal no existió hasta el siglo VIII cuando se drenó toda la extensión pantanosa. A partir de ahí se fue ampliando con jardines, pagodas, hasta llegar a ser lo que es en la actualidad.
Llegamos a Hangzhou cayendo una buena tormenta, gracias a la cual tuvimos un viajecito en avión de lo más movidito, majo, lleno de baches. Tardamos bastante en llegar al hotel, pero aún nos dió tiempo a dar un paseo nocturno por parte del lago, a ver la calle Quianhefang (donde los vendedores de té y las recetas medicinales milagrosas) y sacarnos el billete del trén para el día siguiente hacia Shanghai.
A la mañana siguiente (¡ por fin no llovía !) hicimos todo (o casi todo) el paseo por el lago incluyendo la subida a la pagoda Leifang, destruida y reconstruida (aunque no ha quedado muy similar la verdad) .
A la tarde, bastante retestinados, recogimos nuestras mochilas y pusimos rumbo a Shanghai. Pasaríamos nuestros últimos días en China en casa de mi amiga Bárbara, que un día se cansó de trabajar de Teleco y se fué a Shanghai a buscar fortuna.
De vuelta en Madrid
Hola.
Ya estamos de vuelta en Madrid. Llegamos hace unas horas via Paris sin problemas. Desde el jueves pasado que estuvimos en Hangzhou no nos pudimos conectar. Básicamente porque no tuvimos tiempo. En Shanghai Bárbara nos tenia una agenda completa de no aburrirse, asi que en estos dias colgaremos lo que tenemos.
Que gusto da volver a poder escribir directamente sobre blogger, y sobre todo verlo, porque con el metodo de subir los post no podiamos ver los comentarios de nadie, asi que mañana nos los iremos leyendo.
Besos.
miércoles, 29 de julio de 2009
Y venga llover ...
Hola.
Estamos de vuelta en Guilin, esta mañana vinimos de Yangshuo. Digamos que el plan de ayer no salio del todo como esperábamos y decidimos pasar el día de hoy en Guilin al contrario de como teníamos previsto.
Ayer por la mañana, tras arreglar algunas minucias como la colada, nos fuimos a buscar una moto de verdad, con su motor de dos tiempos. Pues oye, que no hubo manera, todo caras extrañadas ante nuestra petición. Así que tuvimos que desistir y volver a negociar con la del día anterior una moto eléctrica que nos diera un poco de vidilla.
Pues con esa nos fuimos a Fuli, un pueblecito cercano a lo largo del rió Yulong. Llegados allí, descubrimos el mercado y nos metimos a curiosear. Estando haciendo los guiris, se puso a llover, y aquello se fue cogiendo y parecía no tener fin, cada vez mas fuerte. Así se tiro casi dos horas de reloj de forma torrencial (ni sonar con salir de allí). Cuando empezó a amainar decidimos armarnos de valor, coger la moto y volver. Ya que la pobre moto arranco, porque no le cabía mas agua en ningún sitio, y con precaución y soportando la lluvia volvimos a Yangshuo.
A mediodía la lluvia nos dio un descanso para que pudiéramos ir a comer y dar un paseo ... así que decidimos ir al hotel a darnos una ducha y descansar. Cuando volvimos. la chica de recepción nos informa que se ha suspendido el espectáculo nocturno por la lluvia y nos devuelven el dinero. Que chasco! Otro fracaso. Así que mientras nos duchamos, empieza a llover de nuevo y ya no para hasta las 12 o 1 de la madrugada ... Se acabo Yangshuo. Decidimos volver al día siguiente a Guilin, ya que Yangshuo como tal es un reducto para turistas y en Guilin, al menos, si hace mal tiempo, en la ciudad te entretienes.
Hoy se ha tirado toda la mañana lloviendo, pero a eso de las 2 de la tarde se ha calmado la lluvia y nos ha dejado respirar un poco, para poder visitar, paseando por el río Li, el Fubo Shan, uno de los picos de la ciudad (íbamos a visitar el pico de la belleza solitaria, pero un señor muy simpático nos ha entrado en plena calle y nos dicho que ambos eran iguales, pero que en el primero te cobraban 15 Yuan y en el segundo 50 Yuan, que nosotros mismos), y el parque de las Siete Estrellas. Después nos hemos ido a darnos una vuelta por el centro de Güillín, que por cierto estaba animadísimo, de forma que hemos cenado en un restaurante del centro y hemos cerrado el día.
Mañana volamos hacia Hangzhou, donde pasaremos la noche, para al día siguiente viajar hasta nuestra ultima estación: Shanghai.
Y aquí van otras curiosidades que hemos encontrado sobre lo chinos. Por supuesto de interpretación libre ....
A los chinos no les gusta sentarse a la mesa. Quiero decir, que en la mesa se sientan a comer, todo lo demás son tonterías, ni sobremesas ni nada. Se sientan, piden la comida, comen y a otra cosa. Eso si, cuando se sientan piden cantidades de comida ingentes ... que sobre, que se note poderío, que no falte de nada a los invitados. Y al terminar un tupper y la comida que sobra para casa.
El mito de que los chinos fuman mucho es verdad. Aunque nosotros esperábamos realmente que fumaran muchísimo mas de lo que realmente lo hacen. Y las nuevas generaciones parecen fumar realmente poco, casi menos que en España. Eso si, cuando fuman, lo hacen donde les sale de la real gana. Y si te molesta, pues ya sabes ...
Los móviles. Les encantan. Les chiflan. Pero aun mas les encanta hablar con el móvil mientras conducen. No solo el coche, sino la moto o la bici también. Cuesta trabajo ver un conductor que no vaya hablando por el móvil. Hemos llegado a ver un coche casi parado en medio de un cruce de grandes avenidas porque el/la conductor/a (evito poner el genero para no herir sensibilidades) estaba hablando por el móvil tan tranquilo/a...
Barcas sobre el rio Yulong
Vistas sobre Moon Hill
Vistas sobre Moon Hill
Caminos por Yangshuo
El rio Li
El rio Li
Guilin - El rio Li desde el Fubo Shan
Guilin - Las pagodas gemelas
lunes, 27 de julio de 2009
Yangshuo y sus arrozales
Esta mañana nos hemos ido para Yangshuo, a unos 70 kilómetros de Guilin, mas encerrado en las montanas aun que esta ultima. Yangshuo esta inmerso entre pequeñas montanas carsticas que conforman un ecosistema de ríos y lagos en un entorno de clima subtropical. Para que nos entendamos, es muy parecido a los mogotes de Viñales en Cuba, o a la zona de Hoa Lu en Vietnam. Se parece muuuucho.
Se ha pasado todo el día lloviznando con momentos de lluvia torrencial y permanentemente con 100% de humedad, por lo que la sensación de calor es bastante sofocante.
Por ese motivo hemos pasado de alquilar un par de bicis como era nuestro plan inicial, y hemos ido directamente a la scouter, aunque nos la han dado eléctrica y tiraba menos que ... pero en fin, nos ha valido. En el paseito nos hemos acercado a ver la Colina de la Luna (adivináis que? Si, había que subir un puñado de escalones), hacer un poco de todo terreno y a tirarle fotos a todo búfalo de agua o similar que se ha puesto a tiro. Nos hemos mojado de lluvia y de sudor como unas 50 veces de forma alternante y hemos llegado totalmente retestinados de calor. No obstante, ha sido divertido.
A la vuelta hemos reservado entradas para mañana por la noche en un espectáculo teatral sobre el rió Li, creado por el director de cine chino Zhang Yimou que según dice todo el mundo (chinos y no chinos) es la leche, así que mañana os lo contaremos.
Aprovechando la tranquilidad del campo (ya os pondremos alguna foto cuando podamos) teníamos ahí guardadas algunas reflexiones que hemos venido haciendo sobre China y los chinos, cosas de cotilleo mas bien.
Hasta ahora, salvo en Beijing donde sorprendentemente son mas limpios que en ningún sitio, los chinos, sobre todos los hombres les encanta escupir. Es casi como un tic, como el que se hurga la nariz o se toca la oreja. Simplemente no lo pueden evitar. En los aeropuertos lo pasan fatal y cuando entras en el baño prepárate porque la serenata es salvaje.
Las chinas son como tablas. La ropa que llevan podría ser la de la Nancy que va la escuelita, porque les sentaría igual de bien. No se recomienda a las occidentales probarse su ropa, o si se la prueban, al menos estar preparadas para las consecuencias.
Ya hay chinos gordos. Y muy jóvenes. Y la comida basura crece a pasos agigantados. Hasta llegar al sur, hemos tenido hasta dificultades para encontrar fruta fresca en las ciudades. El KFC y el McDonalds deben tener una franquicia en exclusiva con el gobierno chino porque están por todas partes ... y los chinos se pirran con ellos.
Comer en china. Facilísimo. Sitios por todos lados. Aunque no entiendas ni papa, les falta llevarte a la mesa de la mano, darte de comer y limpiarte. No tendrás ningún problema en ningún restaurante. Al final comerás ... eso si, no acertaras nunca con lo que pensabas que era.
El transporte en China. También fácil. Tu vas con tu cartelico escrito en chino y se lo vas ensenando a gente de uniforme y al final consigues un billete al sitio en cuestión. Puede que no sea en las condiciones que tu esperabas, pero tu llegar, llegas. Y además muy barato.
Idioma. Complicado. Complicadísimo. Quitando los sitios turísticos, ingles nada, el pinyin no lo lee nadie. La única solución es llevar escrito en chino en el papel (palito, casita, palito) lo que quieres para que ellos lo lean, que si no no lo conseguirás. Otra característica del idioma ... o al menos eso nos ha parecido. Una frase del estilo de: "Por favor, deme dos billetes para Tai'an", en chino puede llevar un minuto perfectamente sin despeinarse. No obstante, nosotros hemos conseguido identificar al menos los nombres de ciudades en los carteles, y eso la verdad, ayuda y mucho.
Los chinos no se ríen mucho. Las chinitas sin embargo si. Si les dices dos o tres tonterías en tu idioma terminan por encontrar algo con lo que descojonarse.
En las ciudades chinas no se suele ver el sol. Esto lo hemos confirmado con personal local. La nube de niebla permanente que tienen no sabemos si contaminación o contaminación mas otras cosas hacen que los chinos no vean el cielo azul en sus ciudades mas que por pentecostés.
Ya pondremos mas ...
domingo, 26 de julio de 2009
Taishan
Salimos el viernes por la noche de Xi'an en un bonito bimotor hacia Jinan, una ciudad de unos 2 millones de habitantes pero que por la noche practicamente se queda sin luz. El paseo que nos pego el taxista a la 1 de la madrugada (el avion se retraso vaya usted a saber el porque) nos podia haber llevado a Jinan como a Macao. Lo mismo nos hubiera valido.
Una vez alli, encontramos de noche el hotel y tuvimos que despertar (literalmente) a la recepcionista de guardia, que entre la caraja de sueno y que para ellos "Lourdes Albuixech" es lo mismo que el chino para nosotros, no encontraba la reserva (esto nos esta pasando a menudo). Asi que la convencimos del precio de la reserva que teniamos y nos dio una habitacion para que la dejaramos en paz.
Tras dormir unas horas y dejar parte de nuestro equipaje en la consigna del hotel (cogimos solo lo imprescindible) nos fuimos a coger el autobus a Tai'an, para iniciar la ascension al Taishan. Al llegar a Tai'an, menos mal que tuvimos la precaucion de mirar el mapa (compramos uno en chino que no nos sirvio de nada pero lo conservamos con carino) y que una senora bondadosa se apiado de nosotros y nos ayudo, porque si no cogemos un taxi para llegar al punto de partida de la ruta, nos chupamos 3 o 4 kilometros mas de gratis (Tai'an, siendo pequena en terminos chinos tiene unos 700.000 habitantes)
Asi que con lo complicado de llegar casi se nos olvida que nos esperaba una ascension de 1.200 metros de desnivel en escaloncitos de piedra al monte Tai o Taishan, que para los chinos es como una romeria muy espiritual. Y ahora va una chapa de la Lonely Planet que me gusta mucho:
""El Tai Shan es el más venerado de los cinco montes sagrados taoístas de China. En su cima se celebraban sacrificios imperiales al cielo y la tierra. Sólo cinco emperadores chinos escalaron esta montaña, aunque el emperador Qianlong de la dinastía Qing lo hizo en 11 ocasiones. DEsde su cumbre, Confucio pronunció la máxima: " El mundo es pequeño", y Mao declaró: "Oriente es rojo", cuando consiguió llegar arriba. Actualmente también se puede subir a la cima; lo que se diga una vez arriba es cosa de cada cual.""
Nosotros despues de atravesar la "Primera Puerta del Cielo", la "Puerta a Medio Camino del Cielo", el "Arco de la Inmortalidad", la "Puerta Sur al Cielo" y llegar al "Templo del Emperador de Jade" en la misma cima, superando los 6.600 escalones, pues la verdad, hemos tenido pensamientos bastante menos profundos que Confucio o Mao, que no por eso menos verdaderos.
De la comida no tienes que preocuparte, puestos cada 100 metros y arriba unos cuantos hoteles (precio "celestial", o sea por las nubes) te esperan para alojarte. Ademas, es el sitio donde mas veces nos han dicho "lowei", o extranjero en chino, y dos chinitas se han hecho una foto conmigo, justo cuando Lourdes no estaba para inmortalizarlo...
Asi que en 4 horitas y media nos hemos ganado el cielo y hemos podido tomarnos la cerveza de la victoria. Cerveza como las de aqui, de 600 ml. (si, si ... habeis leido bien, botellines de 0,6 litros, casi na).
A las 4:15 de la madrugada del domingo nos despertaron desde recepcion para ver el amanecer desde la cumbre. Cuando salimos (apenas 20 minutos mas tarde) no nos podiamos creer lo que habia alli. A la cantidad de gente que pernocto en los hoteles se habia unido otro chorro de peregrinos (todos equipados con su abrigo verde del ejercito chino) que subian de noche para llegar a la cima con el alba. Ha sido el amanecer mas cachondo que hemos visto en la vida. No cabia un alma ni habia una mala roca sin alguien encima. Y cuando por fin el sol se ha levantado ya ha sido el despiporre. No paraban de salir flashes de todos lados y cada foto mas cachonda que la anterior: sujetando el sol, abrazandolo, con el sol en medio de la pareja, con los dedos en forma de victoria... aun me estoy riendo.
La bajada del Taishan y el viaje hacia Guilin (donde estamos ahora) ha sido una autentica ginkana. Creo no equivocarme si para llegar aqui (unos 3.000 kilometros de distancia) hemos hecho: 600 metros de desnivel descendiendo a pie, un microbus, un autobus de linea, dos autobuses de largo recorrido, dos taxis (hemos tenido que recoger el equipaje de ayer), una furgoneta y dos aviones ... Todo esto desde las 6 de la manana hasta las casi 7 de la tarde. Joder, es que China es enorme...
Hemos pasado de Shandong en el norte, a Guangxi en el sur, de la zona seca a la humeda, y de las tierras secas a los campos verdes. La verdad es que despues de tantos dias viendo ciudades se agradece la vista de los montes verdes y de los arrozales por doquier. Guilin en un sitio muy turistico y la verdad es que en el poco rato que hemos tenido nos ha parecido una ciudad muy agradable.
Manana marcharemos a Yangshuo, donde pensamos estar unos 3 o 4 dias, esperamos que un poco mas tranquilos y disfrutando del paisaje, del calor, y de los arrozales...
Besos.
Los 6.600 escalones del Taishan
Taishan - El Templo del Emperador de Jade, la cima
Haciendo ofrendas
La cerveza de la victoria
jueves, 23 de julio de 2009
Los Guerreros de Terracota
Pues nos hemos encontrado con mucha gente que dice que tampoco es para tanto. Pero a mi me parece sencillamente espectacular. Miles de soldados (cuidado, no todos desenterrados aun), de distintas armas (caballería, infantería, arqueros ..), a tamaño natural, con caballos, carros, armamento de bronce, listos para la batalla, y cada uno con su carita diferente de los de al lado, es que parece que se les pudiera poner nombre a cada uno de ellos. Cuando los cocieron, los pintaron posteriormente de vivos colores, como una autentica replica a tamaño natural de un ejercito completo. Nos ha parecido de las obras mas grandiosas que el ser humano haya podido crear. Otra cosa es que para construirlos, el emperador Qin Shi Huang tuviera casi que esclavizar a 700.000 personas durante unos 27 anos, y sobre todo, que demonios pensaría ese hombre que iba a hacer con todos esos soldados de barro en el mas allá. Pero eso es harina de otro costal.
Por la tarde, y aprovechando que por primera vez desde que estamos en China teníamos un cielo completamente despejado y azul, nos hemos dado la vuelta por las murallas de la ciudad, y vaya, pues no eran 7,2, sino 14 kilómetros, debí leer mal en algún sitio. Menos mal que estos chinos tienen soluciones para todo ...
Mañana volamos hacia Jinan, para si todo va bien, el Sábado subir al Taishan, la mas importante de las cinco montanas sagradas de China, dormir en la cima y el Domingo tras el amanecer, descender y volver a coger otro avión desde Jinan para ir a Guilin, al sur, desde donde esperamos poder volver a conectarnos.
Mientras tanto, a ver que tal os llegan estas fotos.
Besos.
Plaza de Tian'anmen
La Ciudad Púrpura
Comiendo dumplings
Beijing - Templo del Cielo
Beijing - Yongue Gong
El autentico pato laqueado ...
Loto del parque de Beihai
La Gran Muralla
Disfrutando de literas duras en el tren
Amanecer en Pingyao
Las murallas de Pingyao
Muralla de Pingyao
Comida china
Haciendo el chinorris
Pingyao
Xi'an - Pagoda del Gran Ganso y una amiga de Lourdes
Los Guerreros de Terracota
Los Guerreros de Terracota
Xi'an - Recorriendo la muralla
Xi'an - Torres de vigilancia
miércoles, 22 de julio de 2009
Xi'an
Abandonamos anoche Pingyao tras apretarnos unas cuantas cervezas para matar el tiempo y coger el sueno para el tren y sin saber a ciencia cierta si habíamos saldado cuentas con el local. El caso es que nos invitaron a la ultima ronda, nos dieron agua para el viaje y nos llevaron a la estación en moto-carro. Todo "flee of chalge". Que simpático el dueño. Desde luego que recomendaremos su albergue.
La noche en el tren fue mejor que la anterior, pero con eso y con todo ya no haremos mas, que se te queda la espalda hecha un acordeón. Lo que nos queda lo haremos en avión y listo.
Estamos en Xi'an, una ciudad con 3.250.000 habitantes, que seguramente si no fuera por los guerreros no la conocería mucha gente. No obstante, y de nuevo volviendo a las enormes dimensiones de este país, solo de perímetro de la muralla, la que marca la ciudad interior, se prolonga creo que algo así como 7,2 kilómetros. El centro de la ciudad es tan bullicioso o mas que el centro de Madrid y no paran de levantar rascacielos.
Xi'an fue la capital del primer imperio chino bajo la dinastía de los Qin. Chang'an (el nombre de entonces de la actual Xi'an) era además el punto de inicio de la ruta de la seda que unía China y Europa a través de Asia central, y como tal siguió siendo una poderosa fuente de influencia aun después de que fuera desplazada como capital por otras ciudades mas al sur.
Esta mañana tras adecentarnos del paseito en tren, nos hemos recorrido de un tirón la torre de la Campana, la torre del Tambor, la Gran Mezquita y el barrio musulmán habitada por la comunidad "hui" (chinos musulmanes). Así que también del tirón y después de comer nos hemos cogido el bus y nos hemos ido a ver la pagoda del Gran Ganso. Sobre el mapa es una pagoda de 7 pisos de altura. Sobre el terreno es un complejo de estudio budista de una veintena de edificios y que como anexo tiene unos jardines estupendos y un lago, donde los "Xianenses" (se dirá así?) pasan sus ratos de esparcimiento. Así que siendo muy bonito el escenario, con esta visita hemos firmado nuestro ultimo templo, pagoda, mezquita o chiringuito donde pongan incienso en este país.
A nuestra llegada a Xi'an hemos notado un par de cosas. La primera, que el ingles de aquí, siendo limitado, lo pronuncian infinitamente mejor. Entendible cuanto menos. Una bendición para los oídos.
La otra es que aquí nos observan mucho mas. Ayer en Pingyao yo ya tome la determinación de afeitarme, porque faltaba un pelo para que los niños pequeños salieran corriendo al verme. Debía ser lo mas parecido a un demonio occidental que habían visto en sus cortas vidas. Pero es que hoy en Xi'an, una señora se ha hecho una foto con Lourdes, y otro chaval le ha preguntado que de donde veníamos, y cuando le ha dicho "Spain" le ha debido sonar tan lejos que se ha despedido sin mas (ya os digo, ingles bien hablado, pero justito).
Mañana esperamos visitar los Guerreros de Terracota a primera hora y viendo que este ordenador tiene un programa de imágenes que podemos manejar a ver si colgamos alguna foto mas.
Besos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
































b.jpg)