jueves, 6 de agosto de 2009

Shanghai, el Paris de oriente

Todo el sábado se tiró jarreando de mala manera así que no tuvimos más remedio que sacar nuestros planes de contingencia. El primero fue ir a recoger unas camisas a medida que me hice en el mercado de las telas. El siguiente fue irnos al café "M on the bund", en un extremo del Bund, a tomar el brunch y de paso aprovechar para ver las vistas sobre el área de Pudong.

Shanghai se divide en dos zonas, Pudong y Puxi, que significan literalmente al este y el al oeste del río Pu, río que define la topografía de la ciudad. Todo el centro histórico se encuentra en Puxi, siendo Pudong el nuevo área de negocios donde se desarrolla el conjunto de los rascacielos más imponentes.

El brunch, fenomenal. Restaurante francés para cambiar de tanto chinorro. Las vistas jodidas, no cesó la lluvia en todo el día y casi no se veía ni la perla de oriente. Así que visto lo visto, nos fuimos a darnos un masaje chino, que no estuvo nada mal, y después a cenar , todo esto sin dejar de llover.

El lunes, nuestro último día en China, nos levantamos con el nervio de saber si tendríamos un día lo suficientemente decente para poder ver el skyline de Shanghai, visto la mala suerte que estábamos teniendo con la lluvia. Y por fin, nos sonrió la suerte, sin dejar de estar nublado, al menos las nubes bajas habían desaparecido y permitían de una vez ver todos los edificios y apreciar todos los rascacielos con suficiente visibilidad.

Así, que el lunes nos hicimos el completo. El primer sitio, a la plaza del pueblo, con el Museo de Shanghai y el Gran Teatro de Shanghai, aunque sólo visitamos el primer, que por cierto está muy bien, sobre todo la parte de las cerámicas, ya que explica de forma muy didáctica el proceso de creación de los diferentes tipos de coloraciones y de cerámicas en China desde hace más de 2.000 años.

Luego nos fuimos hacia el Bund via Nanjing Lu este. El Bund, símbolo de la ciudad, era un embarcadero de acceso al río Pu. Más adelante se ensanchó y se fue embelleciendo con numerosos majestuosos edificios. Fue el centro financiero o el "Wall Street" de Oriente para los europeos que llegaban a Asia, y fue el origen de muchas fortunas amasadas y perdidas. Jalonado de edificios históricos permite hacerse una idea clara de lo fue Shanghai en el pasado, y con la vista al otro lado del río, en Pundong, con la vista de los rascacielos, lo que Shanghai es hoy.

En el camino (a la salida del museo de Shanghai) pudimos comprobar en nuestras carnes uno de los timos que describe la Lonely Planet, los chicos del té... Se trata de unos chicos muy simpáticos que te camelan hablando contigo y cuando te tienen ya entregado te invitan a tomar té en un sitio muy tradicional chino. Si caes, por un té mondo y lirondo (que te lo dan gratis en la mayoría de los sitios) te meten una factura que se te quita el hipo, y que tienes que pagar si o si. Pues nos encontramos a unos de esos y te digo que si no estamos alertados, 90% que picas.

Nanjing Lu es la calle principal de comercios de marca. Es peatonal por lo que está siempre muy concurrido y bastante animado. En la calle principal están las marcas auténticas, y todas las callejuelas perpendiculares y nada glamourosas que llegan a ella están llenas de los productos de imitación. Durante todo el paseo tienes que ir quitándote a los moscones que están todo el rato queriéndote llevar a algún chiringuito a venderte un Rolex, o un Gucci o qué se yo.

Así que llegados al Bund, finalmente pudimos ver el skyline de Pudong, la Perla de Oriente, el edificio Aurora, la Torre Jinmao, etc.. y el edificio más alto del mundo, el Shanghai World Financial Center (SWFC), con sus 492 metros de altura, al que subiremos por la tarde, para contemplar las vistas desde allí de todo Shanghai.

Para hacerse una idea de las dimensiones del SWFC, consideremos que la Torre Eifel tiene 324 metros de altura. Las torres de la Castellana tienen unos 250 metros la más alta (una caca en comparación). Los taiwaneses tienen un edificio, el Taipei 101, que mide 509 metros. Aunque este edificio último tienen una antena de más de 80 metros, y claro, así no vale. Como los chinos comunistas y los de Taiwan están siempre de pique, con esto también. Yo en esto estoy con los comunistas, ya que es su torre se accede a la planta 100, a 492 metros de altura sin trampa ni cartón.

De todas formas, esta discusión se va acabar pronto, ya que justo al lado ya está en construcción otro rascacielos y que creo que va a subir otros 100 o 150 metros más. Será por dinero ... Desde arriba las vistas son increíbles, tanto las que se ven aún de día, como conforme se va poniendo el sol e iluminado poco a poco la ciudad ...

Por la noche, fuimos a cenar a un restaurante uighur. Si, esos que estaban en rebelión hace 4 días. Por cierto, ¿sabíais que les cortaron el acceso a Internet y los móviles? Si, si, estos chinos no se andan con bromas. Aún creo que no estaban normalizadas las comunicaciones con esa zona (que está a más de 3.000 kilómetros de Shanghai. Otra web que ha caído en desgracia en China es el Facebook. Para que no nos olvidemos que esto es una dictadura.

Los uighures son como turcos, comida turca, trileros como turcos, hablan árabe, son simpáticos a diferencia de los chinos, ... nos cayeron bien. A ver si les dan la independencia ( Ja !!!)

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